Todo lo que necesitas saber para abrir un negocio de cerveza artesanal

La cerveza artesanal crea nuevas oportunidades de negocio en el segmento de consumidores gourmet

La cerveza es una de las bebidas más antiguas de toda la humanidad. Su origen tiene lugar en la civilización mesopotámica hace más de 5000 años.

No se sabe demasiado sobre su descubrimiento y muchos historiadores coinciden en que lo más probable es que fuera fruto de la casualidad. Seguramente, la primera cerveza se originó cuando alguien en la civilización mesopotámica estaba haciendo pan. Para hacer cerveza, basta con mezclar trigo, agua y dejar fermentar la mezcla. Así pues, seguramente esa persona olvidó esta mezcla (también necesaria para hacer pan) y se encontró con una grata sorpresa. De esta manera, surgió la primera cerveza del mundo. La receta escrita más antigua que se conoce data del 3.300 AC y se encontró entre los restos del imperio sumerio.

Los sumerios se convirtieron en unos grandes expertos y bebedores de cerveza. Tanto, que llegaron a producir hasta 20 tipos distintos! Esta, al estar hecha de trigo, era considerada una fuente de alimento muy importante, ya que les aportaba casi tantos nutrientes como el pan. Entre los restos de esta civilización se han encontrado diferentes instrumentos que utilizaban para almacenarla, como barriles, cubas o calderas. Tal era la devoción de los sumerios, que incluso tenían ‘’La diosa de la cerveza y la elaboración de alcohol’’. Esta diosa se llamaba ‘Ninkasi’ y era la encargada de ‘‘saciar el corazón de los hombres’’

Los sumerios también utilizaban esta bebida para efectos medicinales. Producían y elaboraban pomadas y ungüentos que al contener alcohol aliviaban el dolor. Además, como los sumerios eran grandes agricultores de cereal, la cerveza era utilizada como moneda de cambio.

La Revolución industrial marcó un antes y un después en la fabricación de la cerveza. La llegada de la máquina de vapor agilizar la producción de la bebida, y el ferrocarril y la producción de hielo artificial permitieron que llegara a todos los hogares. Además, la desaparición del vino de los mercados provocada por la epidemia de filoxera extendió el consumo de la bebida en lugares donde hasta entonces había predominado el vino. Sin embargo, fue el aspecto científico de la cerveza lo que sufrió una verdadera revolución.

Científicos como Pasteur y Cagniad-Latour descubrieron el verdadero responsable de la fermentación alcohólica, la levadura, hasta entonces considerado un mero catalizador. Este hecho permitir a los productores de cerveza incrementar el su control sobre la fabricación de la bebida y también eliminar los organismos que le daban un sabor amargo, mejorándolo.

Desde entonces, las técnicas de producción, almacenamiento y distribución se han optimizado para producir los máximos beneficios para los productores. Desgraciadamente, la incesante búsqueda de la máxima eficiencia en detrimento de la calidad, ha supuesto la pérdida del verdadero sabor de la bebida. Esto ha generado un movimiento de retorno a los orígenes artesanales de la cerveza entre algunos sectores artesanos.

Esta industria surgió en 1970 en Reino Unido y poco a poco se extendió a Europa y América. A México llegó a mediados de los 90 generando un movimiento cervecero que actualmente aglutina a 635 productores, produce más de 166,000 hectolitros anuales –0.1% del mercado total nacional de cerveza– y genera cerca de 2,900 empleos, según Enterpreneur un sitio que recaba datos del sector.

Al mismo tiempo, proyectos como Free Beer, luchan contra la excesiva mercantilización del producto mediante la creación de recetas al alcance de todos y libres, construidas con las aportaciones de usuarios altruistas.

Si te interesa emprender en el ramo, analiza el mercado y encuentra un diferenciador. Puedes, por ejemplo, emprender en una boutique o tienda especializada, un bar con área de producción, o un pub con venta de alimentos. También puedes distinguirte por el número y origen de etiquetas, por la carta de alimentos o por las actividades alternas, tales como catas y maridajes. ¡Todo vale!

Segmento de clientes

La industria de cerveza en España es una de las más dinámicas del mundo. Por algo ocupa el cuarto lugar en producción –con 105 millones de hectolitros anuales– y el tercero en exportación –con 3,223 millones de litros–, por detrás de México y Reino Unido.

¿Qué hay de la cerveza artesanal? Los empresarios del sector coinciden en que es un segmento relativamente nuevo que está tomando impulso gracias a la mayor culturización sobre esta bebida ancestral. También advierten que no es una moda sino una categoría que ya está en el radar de unos 63 millones de consumidores que anualmente consumen entre 60 y 62 litros per cápita. Su edad fluctúa entre 21 y 50 años y el perfil específico varía según el tipo de consumo que realiza: ya sea para llevar o para consumir en punto de venta. Así por ejemplo, el cliente que consume en el establecimiento tiene entre 21 y 35 años, pertenece a un nivel socioeconómico medio/alto.

En todo caso, coinciden los emprendedores del sector, son hombres y mujeres (en una proporción de 6 a 4) que buscan conocer más sobre esta bebida y con un sentido de pertenencia a un movimiento que goza de cierto glamour.

Propuesta de valor

La cerveza artesanal constituye un imán para el consumidor. Su atractivo radica en los ingredientes y método de elaboración; pero también en la botella, envasado, diseño de la etiqueta y, por supuesto, nombres tan peculiares como Mala Vida (Cervesa del Montseny/Barcelona), Sagra, Milana Bonita (Valladolid) o La Virgen de castañas (Madrid).

Canales de distribución

La popularidad en aumento de la cerveza artesanal es un factor clave que impulsa el surgimiento de nuevos conceptos, al grado que la Asociación Productores de cerveza de España estima que en 2017 se abrió una nueva cervecería cada 2.5 días; cada una tratando de innovar.

Cada modelo tiene un canal de distribución. Las tiendas, boutiques y bares se van por la venta directa al ofrecer in situ el producto al consumidor; en tanto, los establecimientos que también producen aluden a una red de distribución que acerca sus productos a los diferentes puntos de venta: bares, restaurantes y tiendas/boutiques.

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